lunes, 15 de diciembre de 2008

INVESTIGAR EN EL AULA CON METODOLOGÍA CUALITATIVA

INTRODUCCIÓN

Hay un hecho evidente para todos, nuestra crisis educativa en un mundo que cambia cada vez más vertiginosamente, con esto de las comunicaciones informáticas, donde la radio y demás medios se han adaptado a ella, al igual que la educación. Es de esta manera que los paradigmas han cambiado las formas de pensar y actuar: de un conductismo anterior pasamos al constructivismo donde el estudiante es el centro de la educación, el modelo es el de aprendizaje-enseñanza en un entrono socio-cultural y atendiendo lo cognitivo. Así también, pasamos de una investigación positivista a otra constructivista o crítica; que tienen, estas últimas, sus bases filosóficas en el Fenomenalismo y el Socio-Criticismo, con sus metodologías dadas en llamar cualitativas, en contraposición con las cuantitativas del Positivismo.



Ahora bien, por un lado, la visión del docente como transmisor de cultura y de conocimiento, ha sido superado por el rol de mediador, investigador y promotor de la comunidad, dentro de una cultura investigativa (Sigfredo Chiroque) que se inicia en el nivel inicial y se extiende a los grados superiores y universitarios; y por otro lado, la investigación educativa debe ser producto de los actores de la misma y no por los llamados “expertos” que desde afuera hacen investigación sobre la educación y no para la educación. Apareciendo con este último fin, la investigación en el aula, y el problema a resolver: ¿cómo se hace?.

ARGUMENTACIÓN

La investigación etnográfica y la Investigación-Acción son llamadas cualitativas que se gestan en el siglo XIX, pero teniendo antecedentes remotos con Platón, Aristóteles y Kant, por mencionar los principales; con la Fenomenología de Edmund Husserl y la Teoría Socio-Crítica de Jürgen Habermas, habiendo incidido muy profundamente en el papel del docente como investigador el filósofo inglés Wilfred Carr, acompañado de John Elliot y de S. Kemmis.
Algunos de los principios filosóficos y epistemológicos del enfoque cualitativo son:
Considerar el mundo como un holos, teniendo a su vez una visión holística de éste, es decir, de un todo, y no analizarlo en parcelas.
El mundo es cambiante, en movimiento constante y con muchos contrastes; es pues dialéctico, y es en este sentido que hay que estudiar los fenómenos.
El estudio de las realidades es también subjetivo y está comprometido con los valores, pues no se puede prescindir de la subjetividad o mundo interior del investigador como de los implicados en el estudio; así como los valores no se pueden dejar de lado. La investigación no es ascéptica ni amoral.
Su metodología es cualitativa en el sentido de tratar de comprender e interpretar para transformar, sin el afán último de generalizar ni de crear teoría; éstas se dan en la medida que puedan explicar otras realidades o situaciones similares.
Esta metodología es también circular y en espiral que se inicia en el estudio de los hechos particulares, con la inducción, siendo a su vez transcausal, no determinista.

METODOLOGÍA

Existen varios modelos de cómo investigar en el aula, por ejemplo el propuesto por Carol S. Avery que dice: “ A mi modo de ver, entran en juego varios ingredientes cuando se planifican y ponen en práctica las estrategias de maestro-investigador:
Preguntar: empiezo por una pregunta que yo siento que necesito responder.
Observar y Escuchar: observar a los chicos en sus comportamientos y conversaciones nos dicen mucho acerca de sus modalidades individuales de aprendizaje. Escuchar es reflejar lo que ellos decían, para orientarlos y a la vez aprender de ellos también.
Conversar: con los chicos me permite entrar en su mundo y vislumbrar algunas de sus ideas y procesos de pensamiento.
Escribir: para registrar las observaciones de clase y para reflexionar más tarde sobre ellas. Es importante escribir sobre todo el proyecto de investigación.
Leer: a lo largo del año leo sobre el tema que estoy investigando.”

Otro modelo de investigación es el proporcionado por la peruana Karima Wuanuz Gonzales, interesante por cuanto es aplicable en el nivel de educación primaria y donde docentes y alumnos investigan, siendo el proceso por competencias como sigue:
Observa y Problematiza: curiosea y se interesa (estudiante o docente) por los fenómenos naturales o artificiales, seleccionando, fundamentando y proponiendo temas de investigación para solucionar problemas de conocimiento o aplicación: ¿qué, cómo, dónde, por qué?.
Planifica: formula los objetivos de sus investigaciones, programa las tareas a realizar, prevé los recursos y materiales necesarios, además de proponer hipótesis para la interpretación, predicción o cambio de los fenómenos.
Recoge y organiza información: busca y discrimina información de distintas fuentes sobre su tema de investigación; elabora y aplica cuestionarios u otros para las entrevistas u otras técnicas, experimenta o mide, etc., elaborando conclusiones.
Interpreta la información: lee e interpreta los resultados de su investigación.
Comunica: elabora informes escritos sobre sus experimentos o investigaciones.

Por último la propuesta de Rodríguez, Gil y García:
Fase Preparatoria, con las etapas Reflexiva y de Diseño, del proyecto de investigación.
Fase Trabajo de Campo, con sus etapas de Acceso al Campo y Recogida productiva de datos, cuyo producto son los datos acumulados.
Fase Analítica, con sus fases de Reducción de datos, Disposición y transformación de datos, y Obtención de resultados y verificación de conclusiones, cuyo producto son los resultados.
Fase Informativa, con su etapa de Elaboración del Informe, siendo el producto el informe escrito.

CONCLUSIONES

· La emergencia educativa y las exigencias del mundo globalizado, obligan a cambiar de paradigma y de rol de educador, sobre las bases de una educación constructivista y una investigación cualitativa.
· El docente de hoy debe ser un maestro-investigador dentro de una cultura investigativa.
· Las metodologías cualitativas han venido en nuestro auxilio para entender, interpretar y transformar nuestra práctica educativa, que nos haga conscientes de nuestras fortalezas y debilidades, como de nuestros estudiantes, para lograr la tan ansiada calidad educativa.

FUENTES
Avery, C. Aprender cómo se investiga. Investigar cómo se aprende. En: Hoyos N., J.C. y Palomino D., M. Investigación en el Aula. Trujillo: UCV.
Carr, W. (1999). Una teoría para la educación. Hacia una investigación educativa crítica. 2ª ed. Reimpresión. Madrid: Morata.
Rodríguez O., G., Gil F., J. y García J., E. El proceso de la investigación cualitativa. En: Hoyos N., J.C. y Palomino D., M. Investigación en el Aula. Trujillo: UCV.


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